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TALLER DE CINE EN EL PARQUE WARNER BROSS
Conocer
de cerca y saber los trucos que utilizan los especialistas en el cine
es el objetivo del taller de cine, que ahora les presentamos. Está
pensado para niños y en esta época de verano es una buena
alternativa para estos días de vacaciones.
Hace apenas
unos minutos que se han abierto las puertas del Parque Warner. Hoy, entre
sus visitantes, está este grupo de 86 niños que llegan dispuestos
a pasar un día de cine. Participan en el taller del Parque que
descubre todo lo que se esconde detrás del rodaje de una película.
Los primeros en recibirlos son los jefes de “Loca Academia de Policía”...
Y, por supuesto, sus potentes vehículos.
Se
trata de conocer el trabajo de los especialistas de cine. Realizan derrapes
y maniobras imposibles con todo tipo de vehículos, como girar un
coche 360 grados a toda velocidad. O caerse al vacío sin hacerse
un solo rasguño.
Ahora lo
que vamos a ver son caídas de altura. En este caso la va a hacer
Renato. Las caídas de altura hay de muchos tipos: “face-off”,
“header”. Siempre las decimos en inglés porque es cómo
vienen denominadas de allí. Un “face-off” que es de
cara, de cara y es como si fuera una tortilla, le damos la vuelta a la
tortilla. El actor va a caer de frente y en el último momento el
cuerpo va a girar para caer de espaldas, tiene que caer con todo el cuerpo
bien extendido para que no sufra ningún daño, ya que podría
tener cualquier tipo de fractura. De acuerdo, cuando quieras, Renato.
Lo vemos.
Ahora
vamos a ver la misma caída pero desde otra perspectiva.
Son los trucos
del cine y de los especialistas. Requieren mucho entrenamiento y mucha
habilidad. Los pequeños espectadores de hoy no han perdido detalle
de todo lo que han visto.
Cuando
ha salido la moto y ha empezado a hacer caballitos, y derrapes.
La caída libre... porque creo que es muy difícil y me ha
gustado.
Todavía
queda mucha mañana y cosas nuevas que aprender. Despúes
de sentirse como héroes de película, ahora van a conocer
una parte fundamental del cine, los efectos especiales. Enrique, actor
y que aquí protagoniza el espectáculo de “La Máscara”,
es el encargado de enseñarles los secretos de los últimos
éxitos de Hollywood.
Responder,
responden estupendamente bien, sobre todo les encanta lo que es la creación
de la fantasía, o sea, todo lo que son maquillajes o efectos especiales,
eso les vuelve locos. Bueno, les pones una herida y ya flipan, les encanta.
La verdad que todo lo que es recreación, o sea, ver realizado de
una manera física lo que es un poco la fantasía, eso les
encanta.
Aquí
disparan una metralleta, utilizan un chaleco antibalas y se maquillan.
Es lo que más les gusta, el maquillaje. Que de repente, en tu cara
aparezca una gran cicatriz o una herida. Y es que, como nos cuenta Susana,
con pinturas, pegamento y brocha, las posibilidades son casi infinitas.
Hay
heridas que simulan disparos, que simulan rajas, más grandes, más
pequeñas, y básicamente lo que hacemos es eso, intentar
que se parezca lo máximo a una herida real, en la piel.
Desde la
cabina de control se domina todo el espectáculo. Se puede hacer
que llueva, que suene la música, o que el público, equipado
con las correspondientes gafas, pueda contemplar una película en
tres dimensiones. Aquí los chavales se sienten directores de cine
por un día. Aunque entre todo lo que han visto, ganan por goleada
las heridas de maquillaje.
Cuando
le han hecho, que le han pintado la cara a Christian, pues parecía
real y era, estaba pintado.
Me ha gustado
cuando han maquillado a mis compañeros, el chaleco antibalas y
cuando David ha disparado con la ametralladora.
El
taller ha terminado. Los chavales han podido aprender una parte de lo
que es el cine por dentro. Seguro que lo siguiente que van a hacer es
ir a ver una película de acción. Y no se asustarán
si algúno de los protagonistas sufre una herida o le disparan.
Los secretos de Hollywood ya no son tan secretos para ellos.
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