RELIGIOSAS CATÓLICAS EN TÁNGER, MARRUECOS.

Vivir en un país con una religión diferente a la tuya no siempre es fácil. Hace poco les presentamos a dos religiosas católicas que trabajan en Tánger, Marruecos, con niños sordos y a los que enseñan la religión musulmana. Todo un ejemplo de convivencia y respeto.

La llaman la “Puerta de Marruecos”. Es Tánger, una ciudad acostumbrada a convivir con gentes procedentes de mil y un lugares. Su pasado internacional, cuando estaba administrada por ocho países europeos, ha marcado su carácter y el de sus habitantes. El visitante se puede encontrar desde los ejecutivos que pasean por sus plazas a los mercaderes que venden en el zoco. Una mezcla de culturas y razas que todos respetan. En esta convivencia en paz entre distintas formas de sentir y pensar destaca el ejemplo que nos dan las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, en el Centro Effetah. En un reportaje anterior nos acercamos al día a día de su trabajo con niños sordos. Ahora queremos señalar un aspecto muy concreto. Y es que entre las materias que se imparten en este colegio está también la religión. Pero no la católica, como podría suponerse al tratarse de monjas, sino la religión musulmana. Un esfuerzo siempre reconocido por los padres.

Yo creo que aquí es valorada al 100 por 100 porque existe un respeto mutuo entre las familias y nosotras. Ellos cuando vienen aquí no piensan que nosotras somos cristianas, porque saben que se les respeta totalmente su religión. Nosotras no enseñamos para nada religión católica sino que enseñamos el Corán, porque pensamos que, bueno, que él tiene que ser un musulmán auténtico y tiene que ser pues, conocer su religión como mínimo y expresar su sentimiento a través de su religión. Entonces no existe ningún problema y los padres por eso no dejan de traer a sus hijos aquí.

No hay problemas por pertenecer a religiones diferentes. El respeto está por encima de todo. Respeto entre monjas, profesoras y alumnos. En este taller se dan clases de informática y de telar. Lo que se pretende es que niños y niñas aprendan un oficio que les sea útil en el futuro. Y cada uno se dedica a lo que tiene que hacer, ya sea enseñar o aprender.

No eso no tiene nada que ver con los niños sordos y con lo nuestro. Son españoles, nosotros somos marroquíes, cada uno tiene su religión y cada uno respeta su religión. No tenemos nada que ver con los niños sordos aquí. Son católicas y normal.

En estos días en los que los enfrentamientos por pensar de otra manera o simplemente por ser diferentes llenan de noticias periódicos y telediarios, desde este rincón de Tánger nos dan una lección de convivencia y humanidad.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


CICLO “ESCENA Y DISCAPACIDAD” EN PAMPLONA

Desde hace dos años el Teatro Gayarre de Pamplona organiza el ciclo Escena y Discapacidad. El pasado sábado se estrenó la obra “La Tarde” en la que cinco actores sordos, en lengua de signos, representan la lucha de la mujer por ser respetada y tratada en igualdad.

La Compañía “El Grito” se creó hace ocho años cuando un grupo de personas sordas detectó que este colectivo de discapacitados no es muy aficionado a la lectura. Por ello decidieron representar algunas de las obras teatrales más conocidas, como relata Gemma Piriz, directora de la función: “La tarde”.

La Compañía surgió para difundir la literatura, para que las personas sordas puedan disfrutar de la literatura y saber pues lo que dicen los libros a través del teatro. Generalmente pues los autores que se escriben, pues luego las personas sordas no lo suelen leer y es una forma de difundir esta literatura.

La compañía está formada por dieciséis personas que se ocupan de todo, como en cualquier otro grupo, porque su objetivo es hacer teatro para todos. En ello se empeñan sobre todo los actores como Nuria Martín, una de las protagonistas de la representación de “La tarde”, de Darío Fó.

Dentro de la representación tenemos doblaje para que se pueda entender. Quiero explicar un poco la diferencia entre interpretación y doblaje. Las personas sordas, los actores sordos hacen la representación en lengua de signos y para que cualquier persona oyente pueda entenderlo pues se hace el doblaje y también las personas sordas, gracias a la lengua de signos, la entienden.

Su trabajo comienza con la adaptación de los textos y los ensayos. El esfuerzo acaba siendo recompensado por el público, como bien sabe Carmen Blanco, otra de las actrices de la compañía.

Pues el público oyente realmente se queda sorprendido de como se puede adaptar una obra escrita a la lengua de signos y encima que haya un doblaje. Muchas veces creen que como es imposible, se quedan sorprendidos porque piensan que no somos capaces. por otro lado al público sordo disfruta porque muchas veces no entiende la lengua escrita y disfruta con la representación en lengua de signos.

La compañía “El Grito” ha inaugurado el ciclo “Escena y discapacidad” con el que el Teatro Gayarre de Pamplona quiere colaborar en la sensibilización sobre las dificultades de estas personas



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


EL LIBRO DE LA SEMANA: “SORDERA. COMUNICACIÓN Y APRENDIZAJE"

Es el título del libro que les sugerimos esta semana. Muy útil tanto para profesores como para familiares de personas sordas.

El libro se titula “Sordera. Comunicación y aprendizaje” y ha sido escrito por varias autoras que desde hace años investigan la sordera desde la Universidad Autónoma de Barcelona. Trata temas como el desarrollo del bebé sordo, su aprendizaje del lenguaje oral y sus necesidades educativas. Es un libro de gran utilidad sobre todo para educadores, y ha sido editado por Masson.