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TELEVISIÓN ESPAÑOLA 1965/2006: 50 ANIVERSARIO
Han pasado 50
años, desde que TVE empezó su emisión, por primera
vez. Sería muy difícil resumir en pocos minutos tanto años
de historia. En el reportaje que ahora les ofrecemos están algunos
de los programas más populares de aquella época.
Cuando la tele era única y no
había mando a distancia, 20 millones de espectadores se quedaban
clavados delante del televisor para ver a Uri Geller en el programa de
Íñigo. Si ponían el un, dos, tres, un partido de
fútbol, toros o la novela, parecía que el país entero
se paraba.
La que más me engancho
fue el Conde de Montecristo por ese afán que tenía de salir
de la cárcel, de querer escaparse...
Pues luego con los amigos, viste ayer
el un dos tres...¡macho! se llevó el coche.. ya ves tú,
un coche de aquella época.
Y allí se juntaban todos
los vecinos para ver el Cordobés, la corridas de toros, los partidos
de fútbol que entonces se televisaba alguno.
También la realidad nos deja pegados
al televisor. Pasa ahora y ha pasado siempre. En 1960 el enlace de Balduíno
y Fabiola fue el programa del año. Cuatro décadas después,
con mando a distancia y libre mercado, la boda de Felipe y Letizia, rompió
audiencias.
Casi 13 millones y medio de espectadores,
el 57 por ciento están siguiendo el acto por Televisión
Española.
Este instrumento, el videorating, permite
que nuestros expertos sigan la audiencia minuto a minuto. Y les ayuda
a comprender por qué los espectadores hacen zapping.
Cuando usted hace zaping, este
artilugio, el audímetro, se chiva. Televisión Española
fue la primera en usarlos en los años 90. Sólo hay 6.000
funcionando pero bastan para conocer la audiencia al dedillo. Está
en juego el pastel publicitario, 2.700 millones de euros al año.
A más espectadores más dinero. Pero lo que no nos cuenta
el audímetro es qué hacemos durante la publicidad.
Excursión a la nevera, visita
al cuarto de baño, incluso algún rápido escarceo
amoroso.
Antonio Gasset no anda desencaminado.
Nos lo dice este analista del mercado cuando entra la publicidad sube
el consumo de agua.
Mucha gente va al cuarto de baño
o va a hacerse un café.
Por eso los publicistas vuelven
la vista atrás, a los viejos programas patrocinados.
La publicidad está tendiendo otra
vez a poder de alguna forma incrustarse en los contenidos para que no
se produzcan estos problemas que hemos visto, con el agua.
Conocer los gustos de la audiencia
nos ayuda a mejorar el producto.
Ellos son nuestros especialistas en análisis
de contenidos. Les pagan por ver la tele y dar su opinión para
ofrecer un entretenimiento de calidad.
Que eso es lo que pide la gente,
que sea algo más que una telenovela, nos está reflejando
muy bien el género y al mismo tiempo también nos está
mostrando cómo se vivía en tiempos de la posguerra en España.
Buscar la audiencia pero no a cualquier
precio.
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